De policías en Jalisco

El estado de Jalisco y la Zona Metropolitana de Guadalajara están viendo con miedo el aumento en la criminalidad hacia los vecinos. Cada vez más vemos en las redes sociales alertas acerca de jóvenes y niños que han desaparecido y de los cuales muchas veces no se vuelve a saber de ellos o, en otros casos, se les encuentra asesinados. Esto es preocupante en una urbe como la de capital jalisciense que, día a día, ve desaparecer a sus jóvenes sin que las autoridades hagan algo al respecto y de las cuales la única respuesta es “no tenemos información acerca del caso”.

Una fiscalía que victimiza aún mas a las víctimas y a las familias de éstas, al ignorar sus peticiones y en muchos de los casos culpar a la víctima de su desgracia. O en caso de atenderlas en primera instancia, no llegar a resultados concretos en la mayoría de las investigaciones.

Una ciudad donde en una semana se asesina a cinco elementos de las policiacas municipales y estatales, a plena luz del día, entre ellos un matrimonio. En donde balacean con total impunidad a un alcalde y las instalaciones de la policía y del ayuntamiento que preside. Salvando su vida porque por que su auto estaba blindado. Los ciudadanos de a pie desgraciadamente no tenemos para autos blindados, ni para guardias de seguridad que nos cuiden día a día. Ni siquiera para portar un arma con la cual defendernos. Sólo nos queda rezar y pedir a las legiones celestiales que hoy no nos toque ser los siguientes.

A esto se le puede agregar que sólo el gobernador y aquellos que él designe pueden traer vehículos con protección especial (llámese blindados o simples polarizados). La ciudad se empieza a convertir en un campo de batalla y es el momento de actuar y poner un alto a la infiltración del crimen a la ciudad.

Señor gobernador, le hago un llamado como el máximo representante del estado a que detenga la ola de crímenes que están sucediendo en nuestro estado o, cuando menos, a que se baje de su camioneta. Deje a sus escoltas y viva la realidad de sus gobernados que día a día dejan de salir en las noches por miedo a ser asaltados o algo peor.

Extiendo este llamado al señor fiscal, Eduardo Almaguer, a que se suba a las patrullas de su fuerza única y patrulle la ciudad como uno mas de sus miembros que sufren diariamente, junto con sus familias, el no saber si regresarán a casa a ver a sus hijos. Y extiendo mi reconocimiento a los miembros de las fuerzas públicas que de manera honrada, día a día, velan por la seguridad de los habitantes de esta cada vez mas compleja urbe.

 

Ricardo Volker

Volk_72@idayvuelta.mx

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