Estudiantes elaboran proyecto de casas económicas en Gdl.

(Notimex).- Docentes y alumnos universitarios trabajaron durante el semestre agosto-diciembre 2015 en un proyecto de viviendas de bajo costo

La idea fue concebir casas limitadas por 43 metros cuadrados, espacio mínimo que permite la ley, donde pueda vivir una familia y ser un lugar donde se pueda trabajar en el día y descansar durante la noche sin sobrepasar un costo de 50 mil pesos.

El profesor de la División de Emprendimiento e Innovación (DEI) del Tecnológico de Monterrey Campus Guadalajara, Isaac Lemor, indicó que el proyecto se llevó a cabo estrictamente sólo en la etapa de planeación o pre-producción.

“Es decir, sólo se elaboró el concepto, pero con base en cotizaciones, características, materiales y necesidades reales, para que fuera asequible para la población con dificultad para acceder a créditos”, señaló.

“Se trataba de generar así una idea, no el producto en sí, que genere bienestar en el sector de la población de bajos recursos denominado base de la pirámide”.

Mencionó que al final del semestre lograron propuestas con costo de 75 mil pesos por vivienda.

Señaló que más allá del precio obtenido luego del proceso de planeación, “el aprendizaje de los alumnos fue significativo debido a que aplicaron conceptos como: auto sustentabilidad, emprendimiento con responsabilidad social, conocimiento del mercado llamado ‘base de la pirámide’ y generación de productos o servicios de bajo costo y accesibles para la población en general”.

Lemor manifestó que es una forma de enseñar estos conceptos a los estudiantes mediante un proyecto específico y una meta definida.

Agregó que por ello decidió encaminar la materia que imparte ‘Formación de Liderazgo Emprendedor’, a unir esfuerzos con los alumnos y concebir las viviendas, “en Latinoamérica tener una casa dónde vivir constituye la segunda área económica de la base de la pirámide”.

Con base en esta problemática, propuso a los estudiantes el proyecto, consciente de que aún cuando no se lograra el costo deseado, el proceso de aprendizaje sería valioso.

Detalló que el reto era muy grande y requería del apoyo y conocimiento de otras funciones, “de esta manera, se integraron al equipo Julia Astengo, profesora del departamento de Arquitectura (ARQ), Giovanna Trotta, maestra del área de Diseño Industrial (LDI), cada una con un grupo de alumnos pertenecientes a las respectivas carreras”.

“Se reunió un equipo de tres profesores y 52 alumnos: 20 pertenecientes a la materia de emprendimiento (diversas carreras), 14 arquitectos y 18 diseñadores, quienes en 16 semanas integraron conocimientos para que en diferentes momentos del semestre se pudiera llegar a algo más concreto”.

Explicó que sobre la clase de emprendimiento, debía enfocarse en oportunidades de negocio que se pudieran realizar dentro de la casa para hacerla autosustentable; y la clase de arquitectura buscó soluciones económicas de construcción, tanto con paneles como con contenedores marítimos.

En tanto que en la clase de diseño industrial se diseñaron muebles y un espacio interior con doble funcionalidad, para el día o la noche, y otra parte del grupo buscó maneras para ahorrar agua dentro de la casa y que fuera lo suficientemente eficiente como para representar un ahorro.

Comentó que pese a que estos conceptos fueron abordados teóricamente, para saber cuáles eran las dificultades reales con las que se enfrenta el posible usuario, se trabajó de cerca con la comunidad Valle del Sol, de Tonalá.

“Las personas brindaron consejos y opiniones bastante valiosas para poder mejorar el proyecto, para que los datos que se tuvieran fueran los más allegados a la realidad y estar sensibilizados a los dilemas que en verdad tienen”, afirmó.

Puntualizó que aún cuando el proyecto era muy ambicioso para culminarlo en las 16 semanas que dura el semestre, en opinión de los organizadores, dejó aprendizajes valiosos.

Precisó que se logró un trabajo intergrupal, “la intensión ahora es mantener vivo el proyecto más allá de un semestre y una materia, de tal manera que llegue otro grupo que pueda partir de las bases ya planteadas y no comenzar de cero”.

Resaltó que se pudo conceptualizar una ‘vivienda productiva’ en 75 mil pesos, lo que permite vislumbrar que la meta puede ser alcanzable; y en tema de muebles y construcción se debe explorar la historia de otros países que han logrado superar crisis de vivienda.

“El concepto se ha trabajado poco en México, en los semestres sucesivos se buscará continuar con el proyecto, y en el proceso, incrementar en la comunidad estudiantil del campus la sensibilidad con respecto a los aspectos de responsabilidad social y auto sustentabilidad aplicados”, concluyó.

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