Arte y tradición, sólo en Tlaquepaque

 

Es un lugar con una inminente vocación turística, San Pedro Tlaquepaque ofrece mucho que ver en sus calles adoquinadas. De uno lado a otro van surgiendo atractivos que invitan a conocer más de este municipio llamativo e incansable que no se puede dejar de seguir su llamado para adentrarse en su vida, en su historia y en sus costumbres

 

 

Al visitarlo, mientras se camina por su centro, se puede conocer la Parroquia de San Pedro Apóstol, una obra barroca de gran belleza. Si continúa, se encontrará con el Santuario de Nuestra Señora de la Soledad que se ubica en la esquina, del lado suroeste. Puede seguir hacia el principal sitio de reunión de sus habitantes: el Jardín Hidalgo, en la plaza central, con su característico quiosco e innumerables jardineras.

Al salir de la plaza, el visitante se encontrará con encontrará El Parián, con su bello jardín central y sus arquerías exteriores en sus alrededores. También se debe considerar una visita al Palacio Municipal y su obra pictórica, así como su Casa Histórica, ubicada en Independencia y Contreras Medellín.

Tlaquepaque no es sólo eso, la cultura tiene un recinto formal en el Centro Cultural El Refugio, antiguo hospital que hoy da lugar a eventos y exposiciones. La Casa del Artesano es otro lugar a donde se debe ir para vivir la experiencia de sus recorridos y conocer la habilidad de los artesanos locales. Se puede continuar inmerso en la cultura vistando el Museo Regional de la Cerámica con su exposición permanente, o acudir también al Museo del Premio Nacional de la Cerámica “Pantaleón Panduro”, donde se pueden admirar piezas ganadoras de sus certámenes.

En Tlaquepaque hay una serie de recorridos turísticos peatonales para todos los gustos, que se pueden realizar sin costo alguno y son atendidos por guías especializados. Sólo hay que registrarse con dos horas de anticipación en la Dirección de Turismo de Tlaquepaque, ubicada en Morelos 288. Hay recorridos históricos, histórico-comerciales y artesanales, además de los ya famosos recorridos “De ronda en Tlaquepaque”, “Sábados con calles de color”, “Domingos recreactivos” y otros no menos interesantes como los nocturnos realizados por el Centro Cultural El Refugio.

Tlaquepaque tiene mucho para disfrutar, eso sin considerar que la simple arquitectura de sus calles y el hecho de caminar por ellas practicando el arte de comprar y chacharear, es por sí mismo un atractivo, donde el visitante descubrirá sus fachadas blancas, los adoquines, las grandes jardineras, los remates de cantera y la herrería de los portones.

¿Por que venir a Tlaquepaque? Visitar Tlaquepaque es adentrarse en la más pura esencia de las tradiciones jaliscienses, lo que se percibe desde que se llega por sus calles de adoquín a recorrer su bello Centro Histórico, lleno de arquitectura del siglo XIX. Con casonas transformadas en hoteles boutique y galerías en donde se pueden encontrar obras originales, fruto de las manos mágicas de sus artesanos y sus artistas.

Ir a Tlaquepaque es un gusto, porque es un municipio que siempre está de fiesta y que invita a vivir y sentir el folclor de Jalisco. Es toda una experiencia, en la que no se puede omitir la visita a su famoso Parián, donde se puede disfrutar de una “chabela” bien helada, escuchando los sones del mariachi o de un trío y admirar con gusto los bailes regionales mientras se degusta alguno de los muchos platillos típicos de su gastronomía o de la alta cocina internacional. Aquí la diversión nunca termina, la música es continua, los vendedores sorprenden con sus novedades y en su circunferencia hay andadores donde se encuentran restaurantes de la mejor calidad, tiendas de artesanías, otras especializadas en tequila y mucho más.

-Irene Santamaría

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