Negocian protección a “dreamers”, a cambio de construir muro

Jared Kushner, Ivanka Trump, John Kelly y Mike Pence buscan utilizar a los jóvenes migrantes como ficha de negociación en su plan migratorio

Un grupo de los principales colaboradores del presidente estadounidense Donald Trump, incluido su yerno Jarred Kushner, promueve un plan migratorio que daría protección a los “dreamers” a cambio de que el Congreso apruebe dinero para el muro, reportó la agencia McClatchy.

El plan incluye extender el llamado Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA), que protege a unos 800 mil jóvenes indocumentados, la mayoría mexicanos, a cambio de fondos del legislativo para las prioridades de la administración Trump.

Entre las prioridades figuran los mil 600 millones de dólares para el muro en la frontera con México, recursos para más instalaciones de detención de inmigrantes, reducciones a la inmigración legal y dinero para E-Verify, un programa de verificación laboral.

De acuerdo con funcionarios citados en el anonimiato por McClatchy, el grupo que apoya el plan incluye también a Ivanka Trump y al jefe del gabinete, general John Kelly, así como el vicepresidente Mike Pence, el asesor de Seguridad Nacional HR McMaster, y el director del Consejo Nacional Económico Gary Cohn.

En contraste, entre los opositores al plan figuran el procurador general Jeff Sessions, y los ex colaboradores del senador, Stephen Miller y Rick Dearborn, quienes ahora trabajan en la Casa Blanca.

Organizaciones de defensa de los migrantes deploraron la intención de los colaboradores de la Casa Blanca de utilizar a los dreamers como ficha de negociación para que Trump obtenga dinero para el muro.

Aunque la cámara de representantes ya aprobó el presupuesto para la construcción del muro, aún resta su trámite en el Senado, en medio de un plazo para llegar a un acuerdo presupuestal que expira el 30 de septiembre próximo.


Negativo Trump ante acuerdo del TLC

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no cree que su administración y los gobiernos de México y Canadá puedan llegar a un acuerdo sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, por lo que “probablemente” será cancelado.

Durante un evento de campaña en Arizona, Trump afirmó que “personalmente no creo que podamos llegar a un acuerdo. Se han aprovechado tanto de nosotros, ambos países, pero particularmente México, que no creo que podamos hacer un trato. Creo que probablemente terminaremos poniendo fin al TLC en algún punto, veremos que pasa”.

En el Centro de Convenciones de Phoenix, el presidente pronunció un largo discurso en un evento no oficial, es decir, no financiado por el gobierno de Estados Unidos sino por su equipo de campaña rumbo a la reelección en 2020.

Por horas, el recinto estuvo rodeado por cientos de manifestantes de distintas organizaciones que acudieron a repudiar las políticas de Trump en materia de migración, salud y medio ambiente.

Trump habló en Phoenix luego realizar su primera visita a la frontera con México desde que asumió el cargo en enero pasado. En Yuma, Arizona, supervisó las labores de vigilancia fronteriza.



Trump va por muro a costa del cierre gubernamental

En un acto de desafío frontal al Congreso federal de su país, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comprometió con su base electoral conservadora a construir el muro en la frontera con México, a costa del cierre gubernamental si los legisladores no aprueban el presupuesto para ello.

En un polémico acto de campaña en la ciudad de Phoenix, Arizona, y en medio de aplausos y de manifestantes que lo rechazaban, al más puro estilo de la demagogia Trump estableció que no le interesa que se cierre el gobierno por falta de presupuesto, con tal de cumplir con su promesa de campaña de edificar un muro en la frontera con México.

“Los demócratas obstruccionistas no quieren que lo hagamos, pero créanme, aunque tengamos que cerrar nuestro gobierno; vamos a construir el muro”, declaró entre los gritos de sus seguidores de Phoenix que decían; “construiremos el muro, construiremos el muro”.

El próximo mes de septiembre, al regreso del periodo vacacional, la Cámara de Senadores del Congreso federal estadunidense, someterá a consideración el presupuesto federal para el año fiscal 2018 que inicia el 1 de octubre.

En el proyecto de gastos, Trump solicita 2 mil 700 millones de dólares para seguridad fronteriza -ya aprobados por la Cámara de Representantes- y en ese paquete están incluidos unos mil 600 millones de dólares para echar a andar la edificación del muro en la frontera con México.

Los senadores demócratas han prometido que no darán un solo voto al presupuesto, si este contiene los fondos solicitados por la Casa Blanca para la muralla fronteriza.

Para comenzar el debate presupuestal en el Pleno de la Cámara de Senadores se requieren por lo menos ocho votos de los demócratas, con los que se sumarían 60; si los 52 senadores republicanos determinan respaldar la solicitud presupuestal de Trump para iniciar el procedimiento de debate y votación.

La carencia de los 60 votos como mínimo, adelanta la posibilidad de que por falta de presupuesto el gobierno federal tenga que cerrar sus puertas el 1 de octubre.

Constitucionalmente, Trump no puede cerrar al gobierno federal, el Congreso sí, porque además de ser la rama gubernamental que hace las leyes es también la que aprueba o rechaza presupuestos.

“La responsabilidad más sagrada del gobierno es proteger la vida de sus ciudadanos y eso incluye a la seguridad de nuestras fronteras y aplicar las leyes de inmigración”, acotó Trump.

Se considera difícil que Trump consiga los votos que necesita en el Senado para sacar adelante el presupuesto por el muro, y más ahora que estando en Arizona criticó severamente a los dos senadores republicanos federales del estado, John McCain y Jeff Flake, a quienes tildo de ser débiles en política migratoria.

En su verborrea de retórica electoral en Phoenix, aunque Trump insistió en que la construcción del muro en la frontera con México parará el flujo de la inmigración indocumentada, de drogas y dará mayores garantías de seguridad a la sociedad estadunidense que vive en la zona limítrofe, ya no mencionó que el proyecto de infraestructura seria sufragado por México.

“Seré muy claro con los demócratas en el Congreso que se oponen al muro fronterizo y a la seguridad en la frontera; ustedes están poniendo en riesgo a la seguridad de Estados Unidos, es lo que están haciendo, es lo que están haciendo”, manifestó Trump.

Aprovechando que se encontraba ante un público amigo que lo respalda ciegamente, Trump habló del caso del exalguacil del Condado de Maricopa, Joe Arpaio.

Antes de su llegada a Phoenix, la Casa Blanca aclaró que el presidente no perdonaría a Arpaio “este martes”.

El pasado 31 de julio, el exalguacil fue declarado culpable del delito de desacato a una orden de un juez federal, que en el año 2011 le exigió que dejara de actuar en contra de los inmigrantes indocumentados por prejuicios raciales.

La audiencia de sentencia de Arpaio está calendarizada para el próximo 5 de octubre y se considera que podría ser enviado por lo menos seis meses a prisión. El perdón de Trump evitaría a Arpaio de pisar la prisión.

“Voy a hacer una predicción, él va a estar muy bien… pero no lo haré esta noche, no quiero causar ninguna controversia”, añadió el mandatario en clara referencia a que más adelante decretaría el perdón al exalguacil de Maricopa.

Por otro lado, el presidente Trump aprovechó el evento de campaña para renovar sus críticas y descalificaciones a la prensa. Responsabilizó a los medios de comunicación de la división y problemas raciales que aquejan a Estados Unidos, a raíz del incidente de hace dos fines de semana en Charlottesville, Virginia, que dejó un saldo de una mujer muerta y una veintena de personas heridas.

El presidente de Estados Unidos señaló a los periódicos The New York Times, The Washington Post y a las cadenas de televisión, ABC y CNN, de ser medios que producen noticias falsas, pero defendió a la cadena de televisión Fox News, porque “me han tratado bien”.



TRUMP SE RETRACTA DE AMENAZAS POR DINERO PARA CONSTRUIR EL MURO FRONTERIZO

El Washington Post publica que el presidente dio marcha atrás en sus amenazas de paralizar el gobierno con tal de obtener los recursos para el muro fronterizo.

La Casa Blanca señaló a líderes republicanos del Congreso estadounidense que el presidente Donald Trump dio marcha atrás en la amenaza de paralizar el Gobierno si no obtenía financiación para la construcción de un muro en la frontera con México, dijo el viernes el Washington Post citando a un asistente parlamentario del partido oficialista.

Trump prometió edificar el muro durante la campaña presidencial y recientemente amenazó con paralizar el Gobierno si el Congreso no habilitaba los fondos para su construcción.

Pero poco después de esos comentarios amenazantes de Trump, funcionarios de la Casa Blanca notificaron al Congreso que no sería necesario que los 1,600 millones de dólares estén incluidos en un proyecto que apunta a financiar las operaciones del Gobierno entre octubre y comienzos de diciembre, dijo un asistente parlamentario, según el diario.

No obstante, Trump todavía quiere que la financiación del muro sea incluida en el proyecto presupuestario que se pautará en diciembre, agregó el Washington Post.

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