¿Por qué en bici?

En la opinión de

Jonadab Martínez García

A manera de anécdota quiero contarles lo que me sucedió hace unos días cuando platicaba (en corto) con un grupo de amigos sobre las ventajas de contar con infraestructura ciclista y de que las ciudades incentivaran el uso de la bicicleta como medio de transporte.

Al parecer, todos estábamos de acuerdo en las ventajas y beneficios que a nivel personal conlleva este tipo de transporte, lo cual puede traducirse en beneficios a la salud, disminución de tiempo en nuestros recorridos, una ventaja recreativa, disfrutar del entorno, en fin, ventajas que se traducen en mayor calidad de vida.

Asimismo, estábamos de acuerdo en la parte negativa que a nivel de percepción nos conlleva a pensar en utilizar el citado vehículo, como el “peligro” de encontrarnos ante infraestructura y ciudades que están pensadas para el automóvil.

Todo iba muy bien, excepto cuando se puso sobre la mesa el tema de cómo una ventaja de usar la bicicleta se traducía en inversión y ciudades más competitivas, el cómo este tipo de inversión se traduce en palabras como justicia, equidad, crecimiento económico, etcétera; situación que siendo honesto me parece no estuvo del todo claro en cuanto argumentos, incluso para el que escribe, motivo por el cual ante el intento de encontrar esa respuesta y a manera de reflexión se hace esta opinión.

Como primer punto e invocando al sentido común podemos mencionar que al invertir en infraestructura ciclista se reducen los costos ambientales (lo cual se traduce en todo beneficio que conlleva el tener un medio ambiente adecuado para nuestro desarrollo y salud, por ejemplo, menos enfermedades respiratorias, cardiacas, etcétera); asimismo, se reducen costos sociales al mover a mayor número de personas, transporte barato y de calidad usando menos espacio, generando menos emisiones y reduciendo la saturación del transporte público; o bien en la generación de empleos bien remunerados porqueincluso hay estudios que demuestran que la construcción de infraestructura ciclista o peatonal genera más empleos que la del automóvil al ser más detallada, especializada. Entonces, como consecuencia tendremos que los recursos ahorrados se pueden invertir en otros proyectos de infraestructura, educación, procuración de justicia, alimentación, salud, con beneficios para un muy alto porcentaje de la población.

Pensemos también en nuestro país como un país receptivo a la inversión, a una inversión que se traduzca a un verdadero crecimiento económico para los mexicanos; los países que busquen invertir aquí lo harán en ciudades que garanticen un mínimo de seguridad, calidad de vida, educación y espacio público y todo esto en parte, en favor de sus trabajadores y sus familias; qué tiene que ver esto con la bicicleta como medio de transporte, me atrevo a decir que por lo menos se relaciona con tres de los puntos mencionados como pueden ser seguridad, calidad de vida y calidad en el espacio público.

No sé si con esto pueda ayudar a que nos quede claro ¿por qué en bici es mejor? Pero lo que sí es un hecho es que debemos tener la confianza de que al usarla contribuimos desde nuestra trinchera a un gran número de beneficios en favor de todos; lahonestidad de pensar en qué hemos fallado como país al apostarle al equivocado lado del automóvil como prioritario; y la humildad de aprender las buenas prácticas y buenos ejemplos de otros países que ya han pasado por esta problemática y que poco a poco han convertido sus ciudades en lugares más competitivos y humanos.

 

MAP Jonadab Martínez García

Diputado Federal

@jonadabmartinez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *